El acuerdo entre el Ayuntamiento y el Obispado hace posible la remodelación de un espacio de más de 800 metros cuadrados tras más de 25 años de espera
El alcalde subraya que la apertura de la nueva vía pública permite tener una “visión inédita y espectacular” de la seo zamorana
El alcalde de la ciudad, Francisco Guarido, y el Obispo de Zamora, Fernando Varela, han presentado hoy la nueva calle en la trasera de la catedral, que conecta este monumento con los jardines de Baltasar Lobo, de tal manera que, a través de esta nueva vía pública, es posible que los ciudadanos puedan rodear el templo y contemplar su fachada sur.
Esta remodelación urbanística lleva un retraso de más de 25 años, ya que estaba recogida en el Plan Especial del Casco Histórico del año 2000, y supone habilitar al paso un espacio de 800 metros cuadrados, adoquinado con el mismo pavimento del Palacio Episcopal, y accesible para las personas con movilidad reducida.
El alcalde ha insistido en que la nueva calle ha sido posible ahora, gracias al “interés del Ayuntamiento y el Obispado” por dar solución a lo que ya venía contemplado en el Plan Especial el Casco Histórico. Guarido considera, además, que la apertura de la nueva vía pública, que pasa a ser de propiedad municipal, supone una “visión inédita y espectacular” de la catedral y el castillo, los monumentos más visitados de la capital.
Por parte del Obispado, el gerente ecónomo, José Manuel Chillón, recalcó la generosidad del Ayuntamiento encargándose de la parte económica de la obra, así como de la buena disposición del Obispado que se encargó del proyecto. Además, Chillón hizo hincapié en la visión y la idea del Obispado de seguir colaborando con todas las administraciones siempre que eso redunde en un beneficio para la ciudadanía, como en este caso.
Por último, el alcalde indicó que la calle quedará completamente abierta al público en cuanto la empresa encargada de la obra termine con la instalación de una valla especial que protegerá el hueco ocasionado por la aparición de un aljibe que Patrimonio ha obligado a conservar y que supuso una modificación del proyecto inicial. El alcalde estima que en el plazo de una semana dicha valla pueda quedar instalada y la vía pública quede abierta definitivamente.
