google-site-verification: googleaccd199c3d209369.html Izquierda Unida Zamora: IU propone que la diputación asesore a los ayuntamientos y vecinos sobre la instalación de macrogranjas porque son incompatibles con el incipiente modelo de desarrollo sostenible que dice defender Google+

12 de enero de 2018

IU propone que la diputación asesore a los ayuntamientos y vecinos sobre la instalación de macrogranjas porque son incompatibles con el incipiente modelo de desarrollo sostenible que dice defender

Desde la Diputación Provincial, y tras querer ampliar el lema turístico de “Zamora, Patrimonio Sostenible” a todas las actividades, se está apostando –aunque no lo suficiente a nuestro entender- por un incipiente modelo de desarrollo que apoya: la producción agrícola ecológica, el cierre de la producción con la transformación agroalimentaria, la potenciación de los productos alimentarios de calidad,  la conservación del medio natural como elemento de atractivo turístico incluso, y la lucha contra la despoblación.

En definitiva, por una Zamora “sostenible”. Y ello porque otros modelos como el que pretenden con la instalación de macrogranjas son los que han llevado a Zamora a perder cada vez más habitantes al año.

Sin embargo, Villafáfila y Cerecinos de Campos en el Parque natural de las Lagunas de Villafáfila, y Faramontanos de Tábara posteriormente… los habitantes de los pueblos de Zamora están viviendo una incertidumbre provocada por la oferta de instalación de macrogranjas de cría de porcino en su territorio. 

Algunos vecinos se están organizando en plataformas ciudadanas para exigir garantías en todos los casos, y en algunos oponerse frontalmente a estos proyectos. 

Los ayuntamientos también están divididos a la hora de tomar una decisión al respecto. 

La provincia de Zamora se debate entre las ventajas que supone la inversión de empresas y la creación de puestos de trabajo que se generan, y los inconvenientes de la contaminación ambiental de los purines y otros residuos –incluida la contaminación del agua que es uno de los principales problemas que ya tiene la zona rural zamorana- y de la posible pérdida de explotaciones de tamaño mediano o de ganaderos a título principal que difícilmente podrían competir en el mercado con estas macrogranjas.

En el fondo lo que subyace es un debate más profundo sobre el modelo de desarrollo rural, en un contexto de despoblación de toda la Provincia.

Lo que es evidente es que la instalación de estas macrogranjas de porcino o de otras como la macro-vaquería que se pretendía instalar en Soria, tienen una evidente repercusión medioambiental, cuando el medio ambiente comienza a ponerse en valor como motor de desarrollo sobre todo en espacios protegidos. También tienen una repercusión directa en las explotaciones ganaderas existentes, muchas de ellas de agricultores a título principal, que son los que han mantenido la población en el campo y que están apostando por una producción de calidad frente a cantidad. 

A mayores, las ofertas de macrogranjas son sólo de cría, por lo que no completan el ciclo de transformación agroalimentaria que también favorece el desarrollo económico y el asentamiento de la población. Algunos opositores a estos proyectos no dudan en decir que se está tratando a Zamora como un “basurero de residuos” donde depositar los purines de la cría de cerdos, para llevarse las ganancias de su transformación a otras Comunidades de España. 

Organizaciones agrarias y ecologistas están advirtiendo de que la “burbuja del porcino” para exportar al mercado internacional (sobre todo China), además de perjudicar el medio ambiente de los habitantes de las zonas rurales (que es lo único que les queda de calidad de vida), trae consigo la pérdida neta de puestos de trabajo, porque se crean más empleos en las pequeñas y medianas explotaciones que en la cría masiva en una macrogranja. Algo similar a lo que ha pasado con el pequeño comercio de los pueblos y ciudades, que ha desaparecido por la competencia de las grandes superficies y con ello se ha perdido empleo y servicios para la población. 

Los permisos para la instalación de estas macrogranjas dependen del Ayuntamiento por un lado, y de la Junta de CyL que es la responsable de las licencias medioambientales. 

Pero la obligación política de la Diputación ante una situación que no es coyuntural, sino que afecta a toda la provincia cada vez más, es poner los medios necesarios para informar, orientar y asesorar a los ayuntamientos afectados y a la población, para paliar las dificultades que pueden tener para hacerlo.

Por ello, desde el Grupo de IU proponemos al Pleno la aprobación de la siguiente moción de urgencia:

1. La Diputación apuesta por un modelo de desarrollo rural que permita la producción ecológica, el mantenimiento de los espacios naturales, el cierre del ciclo de transformación agroalimentaria en la provincia, el apoyo a los agricultores a título principal, y el mantenimiento de la población en el campo. Y considera que las macrogranjas ganaderas podrían ser incompatibles con estos objetivos en algunos casos.

2. Por ello, la Diputación pondrá a disposición y ofrecerá a los ayuntamientos y a los vecinos afectados los medios técnicos de los que dispone para valorar el impacto ambiental y el impacto social de la instalación de macrogranjas de cría en los municipios que lo demanden.

3. Ante las repercusiones para toda la Provincia, la Diputación promoverá un debate ciudadano, técnico y social que permita conformar una opinión  crítica a los habitantes de Zamora y a las Instituciones locales que deben tomar decisiones respecto la instalación de las macrogranjas.